Presentado el segundo boletín Kepler WP02 …editorial.

Tecnología y ciencia del presente para contribuir a un futuro sostenible.

Una vez más, en KEPLER queremos compartir experiencias con Ud., e informarle de algunas técnicas específicas de nuestra actividad. No podemos negar que nos preocupan los efectos negativos que muchos proyectos tecnológicos tienen sobre la salud y el medio ambiente.

En la búsqueda de mejores soluciones, un creciente número de empresas y centros de investigación, de los sectores más diversos, están observando la sabiduría de la naturaleza, cuyos productos aparecen perfectamente adaptados a su entorno, provistos de unas calidades y características inalcanzables para el ser humano. Es lo que ocurre con nanopartículas de asombrosa perfección, que al final de su ciclo de vida no producen efectos negativos, como ocurre en muchas ocasiones con las fabricadas por el ser humano. 

Vemos esas nanopartículas, por ejemplo, dando color a las mariposas. Éste es el punto de partida de la biomímesis, que actualmente lleva a cabo importantes experimentos en ámbitos que van desde la industria aeronáutica hasta la fabricación de estructuras que pueden sustituir al hormigón.Un ejemplo son los desarrollos llevados a cabo por Boing en la selva de Indonesia, para reducir el ruido en el interior de sus aviones.Relacionada con nuestra actividad, un buen ejemplo de biomímesis son las técnicas microbiológicas para la recuperación de aguas y suelos contaminados.

La solución de los problemas medioambientales no puede venir únicamente de propuestas tecnológicas como las energías limpias, procesos industriales menos contaminantes o coches eléctricos. Necesitamos cambiar nuestra manera de aprender, reconocer, reflexionar, pensar, valorar, administrar y tomar decisiones. Estamos comprobando que la enorme especialización de los científicos, técnicos, médicos, economistas y gestores incapacita para afrontar cuestiones relacionadas con sistemas complejos, como la macroeconomía o los ecosistemas

La paulatina eliminación de la formación generalista y la excesiva especialización han sido una equivocación. Conocer distintas disciplinas y metodologías facilita el trabajo con sistemas de gran complejidad, multidimensionales. En un sistema espacial de dos dimensiones no se apreciaría todo el esplendor del David de Miguel Ángel. Se perdería mucha información que solo existe en un espacio tridimensional.

Howard Gardner expresa algo parecido desde el punto de vista de la psicología. Para él no existe una inteligencia
única, sino, por lo menos, ocho: inteligencia lingüística, lógica-matemática, cinético-corporal, musical, espacial,
naturalista, interpersonal e intrapersonal. Gardner afirma que, por lo general, es necesario dominar gran parte de ellas para enfrentarse a la vida, independientemente de la profesión que uno ejerza. Porque la vida real –dice el emperador Marco Aurelio- aparece como un todo misteriosamente entretejido, cuyo vínculo es sagrado y pone orden al mismo Universo.

Espero que estas reflexiones sean acicate para revisar nuestra manera de aprender y tomar decisiones en beneficio de la naturaleza, nuestra casa común.

Aprovecho de nuevo esta ocasión para agradecer sinceramente su confianza y apoyo.
Norbert Nägele. Director Gerente Grupo Kepler.